6 razones para consumir probióticos
Los probióticos son esenciales para nuestro sistema digestivo y también favorecen nuestra salud en general. Tanto si los consumimos con los alimentos o en forma de suplemento, los probióticos contribuyen a mantener la cantidad óptima de bacterias necesarias para nuestra salud.
10 consejos para una alimentación saludable
El primer desafío a la hora de vernos y sentirnos cada día mejor es comprender que la clave está en incorporar hábitos que nos acompañen día a día y que nos permitan mantener un peso corporal saludable.
¿Qué son los probióticos y los prebióticos?
Los probióticos son alimentos o suplementos que contienen microorganismos vivos destinados a mantener o mejorar las bacterias “buenas” (microbiota normal) del cuerpo. Los prebióticos son alimentos (generalmente con alto contenido de fibra) que actúan como nutrientes para la microbiota humana. Los prebióticos se utilizan con la intención de mejorar el equilibrio de estos microorganismos.
¿Cuándo un microorganismo se considera probiótico?
La flora intestinal del ser humano está constituida por más de 400 especies diferentes, la mayoría de ellas anaerobias estrictas, que establecen una relación simbiótica con el ser humano a nivel intestinal. Cada bacteria que se instala en el intestino humano lo hace en una zona definida y estable, en la cual se queda en forma permanente, desarrollando una asociación íntima con el epitelio de la mucosa; esto se relaciona con las funciones que cumplirá a lo largo de la vida, según el segmento en que se ubique cada especie.
12 consejos para cuidar la salud en el hogar
El cuidado de la salud comienza desde casa. Conoce cómo, a través de sencillos consejos, mejorarás la salud en el hogar y la calidad de vida de tu familia.
Beneficios de los probióticos en los niños
Los probióticos son bacterias vivas que se añaden a numerosos productos alimenticios, principalmente yogures y leches fermentadas. Y es que son capaces de “instalarse” en el intestino y actuar, junto con el resto de microorganismos que viven en él, como una barrera protectora frente a enfermedades características de la infancia, como infecciones respiratorias, alergias o diarreas. Los más conocidos son los lactobacilos y las bifidobacterias, que empiezan a colonizar la pared intestinal desde los primeros días de vida.